El verano ya está aquí y la agenda cultural de Tenerife echa humo. Desde el ritmo electrónico del Greenworld en el sur hasta el rollito indie y cultural del Phe Festival en el Puerto de la Cruz, los meses estivales prometen hacernos bailar hasta el amanecer. Tenemos los looks planeados, las entradas en el móvil y las ganas por las nubes. Sin embargo, hay un cabeza de cartel del que nadie habla en los grupos de WhatsApp y que puede amargarte la fiesta a largo plazo: el ruido extremo.
Hablamos de prevención auditiva en festivales, un tema que suele sonar a sermón de padres, pero que en realidad es el mejor truco de supervivencia para que la música te acompañe toda la vida. ¿Se puede darlo todo en primera fila y, al mismo tiempo, proteger los oídos en conciertos? La respuesta es un sí rotundo, y aquí te contamos cómo lograrlo.
Los números no mienten: ¿Cuánto aguanta tu oído?
Para entender por qué es vital cuidar la audición en los jóvenes, aparquemos un segundo el buen rollo y hablemos de datos. El oído humano está diseñado para soportar sonidos de hasta 85 decibelios (dB) durante un tiempo prolongado sin sufrir daños. ¿El problema? En la pista de baile de cualquier festival de verano en Tenerife, los potentes sistemas de sonido suelen superar fácilmente los 100 o 110 dB.
A esa intensidad, las delicadas células ciliadas de nuestro oído interno —las responsables de mandar el sonido al cerebro— empiezan a sufrir fatiga y a morir. Y ojo, porque estas células no se regeneran. Estar expuesto a 100 dB sin protección durante más de 15 minutos ya entra en la zona de riesgo de lesión. Si sumas tres días de festival a piñón, las matemáticas no salen.
El temido pitido del día después: Acúfenos o tinnitus
Seguro que te ha pasado: vuelves a casa de madrugada, metes la cabeza en la almohada y ahí está. Un zumbido agudo, persistente, como una estática de televisión que no se apaga. Es lo que en audiología se conoce como acúfenos o tinnitus.
Muchas veces este pitido desaparece a las pocas horas, lo que nos da una falsa sensación de seguridad. En realidad, ese zumbido es el grito de auxilio de tu sistema auditivo advirtiéndote de que ha sufrido un trauma acústico. Si los festivales y los conciertos con el volumen al límite son tu rutina veraniega, ese pitido temporal corre el riesgo de volverse crónico. Imagina tener ese zumbido en la cabeza 24 horas al día, los 365 días del año. No mola nada, ¿verdad?
Tres consejos de oro para blindar tus oídos (sin perder el ritmo)
Hacer prevención en los festivales de verano no significa quedarse en casa ni ver los conciertos desde el parking de la comida rápida. Consiste en adoptar hábitos inteligentes que marquen la diferencia:
- Elige tapones para conciertos de alta fidelidad
Olvídate de los tapones de espuma amarillos de la farmacia que lo único que hacen es ahogar el sonido y hacer que la música se escuche fatal. Hoy en día existen tapones para conciertos específicos para melómanos y festivaleros. Están hechos de silicona o materiales hipoalergénicos e incluyen filtros acústicos atenuadores. ¿Qué significa esto? Que bajan el volumen a un nivel seguro (reducen entre 15 y 25 dB), pero mantienen la nitidez y la calidad de la música intactas. Podrás seguir escuchando los matices de la guitarra o la voz del cantante a la perfección, e incluso hablar con tus amigos sin tener que gritarles al oído.
- Respeta la distancia de seguridad con las torres de sonido
Es tentador pegarse a las vallas en primera fila justo delante de los altavoces para salir en la foto o sentir el bajo golpeándote el pecho. Pero esa zona es una auténtica batidora para tus tímpanos. Una de las formas más sencillas de proteger el oído del ruido es mantener una distancia prudencial de las fuentes de emisión principales. El sonido se propaga mejor a unos metros de distancia y tus oídos agradecerán ese respiro espacial.
- Aplica la regla del descanso auditivo
Igual que tus piernas necesitan un descanso tras tres horas bailando, tus oídos también necesitan una tregua. Aprovecha los momentos entre DJ y DJ, las visitas a la zona de food trucks o los descansos para hidratarte (clave con el calor canario) para alejarte del bullicio. Estar 15 o 20 minutos en una zona tranquila permite que el sistema auditivo se recupere del estrés acústico acumulado.
La salud auditiva es el nuevo ‘must have’ de la temporada
Disfrutar de la música en vivo en Tenerife es una de las mejores experiencias del año, pero la música solo se disfruta de verdad si se puede escuchar bien. La pérdida de audición provocada por el ruido es acumulativa y, lamentablemente, irreversible. Cuidar tus oídos hoy es la única garantía de que dentro de diez, veinte o treinta años podrás seguir emocionándote con tus temazos favoritos en cualquier festival.
Este verano, cuando repases tu lista de imprescindibles para el festival —gafas de sol, purpurina, protector solar y ropa cómoda—, hazle un hueco a un buen par de tapones reutilizables. Tus oídos te lo agradecerán cada mañana del día después. ¡Nos vemos en la pista!